
Emplumando para volar.
Para tercer año las hormonas hacían sus maravillas, esto puede verse en la foto del curso, había grandes cambios de look, despuntaba lindo la boludez pero también las ideas locas para hacer cosas, como los primeros campamentos. Fue a partir de acá cada uno empezaba a pintar o amagar hacia la especialidad que seguiría en quinto.
Cuarto año era el ejercicio previo de las libertades “plenas”, uno ya se sentía “alumno maduro”, y se animaba a ir al frente a buscar, reclamar, discutir, zonzeras muchas veces, pero era un ejercicio absolutamente necesario. Recuerdo la profesora de historia, historia Argentina, que tenía mucho para contar, pero ni los tiempos ni la audiencia la acompañaban. En este año empezaron las empresas que luego nos harían sentir dueños del mundo, como organizar fiestas, organizar viajes, comprar vehículos a medias. Muchos avezados también debutaron este año con Doña Rosa, que ya venía promoviendo generaciones ancestrales del Poli.Quinto año fue la separación en especialidades y la responsabilidad de esta elección, en el sentido de sentirse consecuente con ella, empezar a pensar y discutir el futuro, asumir que muchos dejaríamos el Poli, el éxtasis del viaje de estudio, y la irremediable premeditación de la melancolía incipiente por la graduación y partida; un amor desmedido por todo el Poli.
2 comentarios:
Recuerdo una anécdota que involucra a la profesora de historia mencionada y al Sr. Pablito Villar. No tiene nada que ver con sexo. Ya se las contaré en su momento adelantandosle que Pablo salió muy bien parado. Fue en cuarto año...
David Kohan
No me hagas el pinguino !!
No me dejes asi !!!!
Contame que yo no me acuerdo , y soy el involucrado !!.
Ahora , si no tuvo nada que ver con el sexo, fue solo por una cuestion de timing. Tengo muy buenos recuerdos de ella, era una SEÑORA.
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